Clorofila y monitoreo costero: CopernicusLAC Chile expone avances regionales en IOCS 2025

Entre el 1 y 4 de diciembre se realizó en Darmstadt, Alemania la sexta versión de la Reunión Internacional sobre la Ciencia del Color del Océano (IOCS) 2025, convocada por el Grupo Coordinador Internacional del Color del Océano (IOCCG), organizada por la Organización Europea para la Explotación de Satélites (EUMETSAT) y que contó con el apoyo del Programa Copernicus de la Unión Europea.

La temática de este año fue “Color del océano: al servicio de la ciencia del sistema terrestre y nuestra sociedad”, y convocó a la comunidad científica y civil mundial que estudia, desarrolla y utiliza activamente productos relacionados con este tema, así como agencias espaciales que producen esta información. Los productos relacionados con el color del océano permiten monitorear el estado de la biodiversidad de costas y océanos, mejorando así las prácticas productivas como la pesca, e incentivar el acceso al levantamiento de datos in situ, entre otras aplicaciones. 

Desde CopernicusLAC Chile asistió en representación del Centro, Lucas Amézquita, ingeniero en Recursos Naturales Renovables y especialista en percepción remota, quien presentó el servicio de Monitoreo de Costas, específicamente el producto de clorofila, previsto su lanzamiento para inicios de 2026. 

Esta es una variable crítica para la evaluación de procesos ecosistémicos costeros, ya que permite caracterizar la productividad primaria, identificar patrones espaciales y temporales, y analizar tendencias asociadas a variabilidad climática y presiones antrópicas. Del producto presentado, se destacó la emulación de flujos de procesamientos utilizados globalmente, la calibración regional y validación con datos in situ, así como la generación de productos de alta resolución espacial y temporal. Dar a conocer este desarrollo a la comunidad internacional posiciona a CopernicusLAC Chile como un actor que adapta capacidades globales de Copernicus a las realidades ambientales y de gestión costera de América Latina y el Caribe (LAC)” explica Amézquita. 

Entre las distintas necesidades que enfrenta el producto, Amézquita comenta que gran parte de los comentarios se dirigían a contar con una mejor resolución espacial para toda la región LAC. Agrega que, “también se desprende el desafío de generar una coordinación respecto a los criterios de validación con datos in situ, es decir, el contar con alguna especie de centralización de los esfuerzos realizados por instituciones de investigación, universidades, entidades públicas y privadas en el levantamiento de datos, para así facilitar la validación de la información satelital”.

Lucas sostiene que la comunidad científica asistente a IOCS 2025 se está centrando en temáticas como el sargazo, los residuos plásticos en el mar y el flujo de carbono en los océanos. Dentro de las nuevas e innovadoras metodologías, destaca el uso de múltiples satélites como fuente de información de manera simultánea, aunque enfatiza en la profundización respecto al área costera, ya que tiene una alta complejidad en su comportamiento y necesita de metodologías más específicas.

La participación en IOCS 2025 permitió no solo difundir el trabajo realizado por CopernicusLAC Chile, sino también recoger retroalimentación directa de la comunidad internacional sobre los desafíos y oportunidades en el monitoreo oceánico costero. El congreso reafirmó la importancia de desarrollar servicios regionales que dialoguen con los estándares globales, pero que incorporen conocimiento local y validación situada, fortaleciendo así la pertinencia y el impacto de los productos en la toma de decisiones ambientales y de gestión costera.